Archivado en: Uncategorized | Etiquetas: blogging, blogs, Centro, Cultural, Educativa, Fe y Alegría, Institución, Medellín, Moravia, transformación, Web 2.0
Yo parezco ser de los tantos predicadores que no aplican. Hablo muy bien, tengo la idea clara, pero a la hora de ejecutar, nada. Y lo digo porque una de las cosas que me ha tenido ocupado las últimas semanas, además del trabajo y lo usual, es una serie de talleres que estoy dictando en Moravia a un grupo de estudiantes del colegio Fe y Alegría, sobre….. emm… sí, “blogging”.
Sabiendo que hace rato que no escribo en este medio, y que no soy del tipo de blogueros “exitosos” leídos por media blogósfera, que leo muchos blogs pero no soy el más interactivo de los visitantes, y que me doy cuenta de que tenía algo por decir, luego de que perdiera su vigencia, cuando ya ‘no se usa’.
Esta serie de talleres hace parte del aporte que el Centro de Desarrollo Cultural de Moravia (CDCM) le hace a su comunidad, ofreciendo no sólo una plataforma arquitectónica y logística para la promoción de expresiones culturales, sino un impacto que se adapte a las condiciones del entorno mismo, propuestas que nazcan de la comunidad para su propio bienestar (deshaciéndose de entrada del intervencionismo).
En términos prácticos, se trata de una serie de talleres que se dictan a jóvenes de la Institución Educativa Fe y Alegría, jóvenes entre los 12 y los 17 años de edad. Durante 10 reuniones, cada una de dos horas, se acerca a los participantes al mundo de la Web 2.0, con el blog como un primer paso para luego integrar, en laboratorios futuros, otras herramientas que le aporten multimedia a los blogs.
La idea es crear un grupo de jóvenes interesados por las nuevas tecnologías, la Web 2.0 y la LibreCultura, para posteriormente continuar ejecutando proyectos con el apoyo del CDCM, atendiendo a sus principios de transformación responsable de la sociedad por medio de la cultura.
Hasta el momento, la cantidad de blogueros ha sido bastante cambiante… no basta con tener un grupo de jóvenes interesados en estos temas; además hay que capacitarlos en cuanto a redacción escrita, hay que despertarles y motivarles la creatividad para que las próximas ideas que surjan sean de sus cabezas, hay que contar con el apoyo institucional de un colegio en el que, por falta de información, varios estudiantes se han perdido de los talleres.
En fin. Es un camino largo y difícil, pero sin duda los resultados serán satisfactorios. Próximamente seguiré posteando sobre lo que se esté hablando desde Moravia… sólo adelanto que el ideal de los blogs es que hablen de la realidad de Moravia, aunque los jóvenes son libres de elegir tanto los temas como los enfoques; hasta el momento, hay interesados en temas como la moda, el fútbol, el ultimate, la música, el tecktonik, el reggae, el hip hop, la comunidad LGTB, programas y tips tecnológicos, anticoncepción y maternidad en jóvenes, la transformación de Moravia vista desde un joven, el teatro…
¡Amanecerá y veremos!
Archivado en: Uncategorized | Etiquetas: Cabalgata, Colombia, corregimiento, Feria de las Flores, Medellín, Santa Elena, silleta, silleteros, tradición
Nunca he visitado Santa Elena durante la Feria de las Flores. Dicen que es un destino inevitable dado que es allí donde se diseñan las silletas que luego recorren ese espacio a pié (que luego de recorrerlo en carro me parece inhumano), para luego desfilar por las calles de la coqueta Medellín.
Las personas con que había hablado afirmaban haber visitado este corregimiento al oriente de Medellín la víspera del Desfile de Silleteros, que la fiesta era increíble, que la amabilidad de los habitantes del pueblo era incondicional, que las calles se inundaban de gente contenta y curiosa por el arte de crear esculturas con flores, y que cada año la cantidad de visitantes se incrementaba exponencialmente.
Hace un par de días estuve en Santa Elena, por motivos laborales, durante gran parte de la jornada. En efecto, la carretera es custodiada por campos florales y paredes arbóreas con motes coloridos. Las flores son protagonistas tanto de la economía de Santa Elena como del diario vivir.
Hablando con un señor, a quien llamaremos “Don Carlos”, me di cuenta de varias cosas que no me imaginé antes. Él no vive en Santa Elena, pero pasa allí casi toda su vida. Vive en San Antonio de Prado (sí, precisamente en el corregimiento al otro polo de Medellín) y se tiene que levantar a las cuatro de la mañana, esperando demorarse menos de las tres horas corrientes de recorrido que se pronostica, y la travesía se repite en la tarde-noche, todos los días.
Puse el tema de la Feria de las Flores, diciendo que me avergonzaba de no haber visitado Santa Elena durante esos días. Don Carlos me miró con una cara entre aguantándose la risa y abochornándose a la vez, y me dijo, “no le dé pena, joven… no se pierde de nada”.
Obviamente quien se abochornó en ese momento fui yo, y le pregunté por qué. “En Santa Elena no es que disfrutemos mucho la visita que nos hacen cada año, por los días de la Feria”, me dijo. “Mire, muchacho, ese montón de gente lo único que hace es venir a emborracharse, volver las calles una nada, molestar a los artesanos, y luego se vuelven a ir, dejando el parque, las calles y toda Santa Elena vuelta un chiquero”.
Es claro que todo evento multitudinario acarrea un impacto en el ambiente que lo hospeda, pero ingenuamente yo no había pensado en ese aspecto, y como todos se asombran de la amabilidad del pueblo de aquel corregimiento, supuse que se debía a la “alegría de recibir un visitante”.
“Nooo muchacho, acá somos muy amables pero es porque no nos gusta quedar mal con la gente. Pero imagínese… los artesanos trasnochan toda la semana haciendo las silletas, para que luego venga un montón de gente a molestarlos justo en los últimos momentos, cuando están terminando de construirlas. Esa semana es tremenda”, remató don Carlos.
Yo me considero orgullosamente paisa, antioqueño, y mitad envigadeño y medellinense. Y creo que eventos del tipo de la Feria de las Flores sirve para reforzar nuestra identidad antioqueña. Lo que me entristece es que precisamente se refuerce el prototipo del paisa bebedor, conchudo y charlatán, no sólo con esto que encontré en Santa Elena, sino también, y mucho más triste aún, con los atropellos que a los animales se da durante la cabalgata.
No sé si vaya a ir a Santa Elena en la próxima Feria de las Flores; pero al menos don Carlos ya se compró una casita en esas tierras, de las que se enamoró trabajando, y se va a ahorrar seis horas de viaje diario, y va a disfrutar de los paisajes y el clima templado del corregimiento.
Archivado en: Cine, Humanidad, Pacifismo, Reseña | Etiquetas: antipersona, Bahman, Cine, Gaviria, Ghobadi, guerra, Hussein, invasión, Irak, Kurdistán, minas, mutilados, película, pueden, Reseña, también, tortugas, Turquía, USA, Víctor, volar, vuelan
Por éstos días de desocupe y ocio obligados (léase desempleo), una buena opción es desatrasarse en lo que sea. Para mi caso, desastroso es el retardo en libros, y calamitoso el de cine. Decidí alquilar algunas películas para menguar (o al menos intentarlo) mi total anacronía cinematográfica, y me encontré con un buen film: Las Tortugas Pueden Volar.
Bahman Ghobadi, su escritor, director y productor, cambia los papeles protagónicos de la “guerra” en Irak, poniendo en primer lugar al pueblo iraquí (en éste caso los niños de un pequeño poblado del Kurdistán iraquí, cerca de la frontera entre Irán y Turquía), y como personajes secundarios a los dictadores/fascistas de turno (como el mismo director los llama) en Estados Unidos e Irak, Bush y Hussein.
Un pueblo que ansía información sobre el desenvolvimiento de esta mal llamada “guerra”, encuentra en un niño el mejor gestor al negociar una antena parabólica para ver los noticieros. Sin embargo, no es este medio el que les permite enterarse en un modo fehaciente de lo que ocurrirá… en lugar de la tecnología, un don arcano, casi místico, es el que provee la preciada información sobre lo que saben que pasará, pero no cuándo será.
Un acercamiento a los primeros días de la invasión estadounidense en Irak, se convierten en la excusa perfecta para que Ghobadi muestre al mundo el suplicio de las desapariciones, las minas antipersonas, los mutilados, las agresiones sexuales y otras secuelas intrínsecas a toda guerra.
Con una fotografía sobria, nada espectacular, empero encantadora, Shahram Assadi (director de fotografía) retrata los paisajes fronterizos entre Irak, Irán y Turquía. Además, Las Tortugas Pueden Volar es una muestra más de lo que ya Víctor Gaviria nos ha hecho reconocer como los “actores naturales, puesto que todos los niños que participan en éste largometraje no son profesionales, sino oriundos de la zona en que se desenvuelve la historia.
Si no tanto por su calidad técnica, por su capacidad ilustrativa recomiendo Las Tortugas Pueden Volar (traducida también como “Las Tortugas también vuelan”), un largometraje hecho con las uñas en tiempos y tierras de guerra.
PS: A quienes la hayan visto o la vean luego de mi recomendación, una pregunta: ¿entienden el título? Mi hermanita dice que en un momento el niño protagonista llama al pueblo “sus tortugas”. No estoy seguro. También he escuchado que es por el parecido entre la forma de las minas y las tortugas.
Archivado en: Colombia, General, Ética | Etiquetas: Biblioteca, BPP, campaña, Convergentes, dignidad, humana, La Loma, Medellín, Mugre, Pública, Piloto, pro, Suso
Hace ya varios meses, a principios de éste año y finales del anterior, estuve realizando mi trabajo de grado con un grupo de jóvenes en una zona inverosímil de la ciudad. La Loma es una vereda del corregimiento de San Cristóbal, encaramada en las montañas que rodean a Medellín por el occidente. Con la timidez normal de quien se enfrenta a un grupo de desconocidos, llegué a trabajar con éste grupo ya conformado de jóvenes cacharreros y apasionados por la tecnología, la información y los movimientos sociales.
ConVerGentes es un grupo sui generis. Dejando a un lado la descripción de lo que con la información hacen, que ya puede encontrarse reiteradamente en la web (como lo hacen Catalina, Deneiber, Carmen o Gabriel), hoy hago referencia al sentido de altruismo y entrega sin igual y admirable que demuestran. La historia de Suso ha sido fiel y románticamente relatada por este grupo juvenil, además de haber sido objeto de conmoción en el universo blogueril mundial gracias a la propagación de dicha historia (como se puede ver aquí, aquí, aquí o aquí). La resumiré, muy escuetamente, para quienes no hayan escuchado antes de “Suso Mugre”.
Este personaje, un anciano reciclador habitante de La Loma, tuvo como padres a los donadores de los terrenos en los que hoy se encuentran el colegio y la Biblioteca Pública Piloto de La Loma, epicentros de la cultura y el conocimiento en este pequeño poblado. Sin embargo su noble ascendencia, Suso se encontraba hasta hace poco sufriendo las inclemencias del tiempo debido a que su casa se estaba, literalmente, cayendo por pedazos.
Hace unos meses los ConVerGentes se apoderaron de ésta causa, y con sancochos, rifas, colectas y demás expresiones fieles de la berraquera y el rebusque paisas, el 6 de febrero de 2007 lograron juntar para la demolición de la casa amenazante, y la planeación de una nueva, más pequeña pero más segura. Esa era una primera fase. El infortunio llegó cuando se dieron cuenta de que un familiar, desconocido hasta el momento, estaba reclamando la pertenencia de los terrenos en los que se planeaba la construcción de la nueva casa de Suso Mugre. Todo parecía irse al suelo.
Sin embargo, éste inconveniente legal pudo ser sorteado. No lo sé. Espero que así haya sido. Ahora los esfuerzos se aúnan en una nueva campaña de recolección para terminar la pequeña casa, todavía en obra negra. Vos podés también poner tu granito de arena. Esto no es ningún correo masivo que pretende conmover al planeta: es un caso que conozco personalmente y en cuyos artífices confío. Podés colaborar haciendo más grande la ola, poniendo la siguiente imagen como widget en tu blog, o aportando con lo que podás en la cuenta de ahorros No: 24522355631 del banco Colmena a nombre de Catalina Restrepo.
Desde el sitio web de ConVerGentes, podremos estar al tanto de lo que vaya sucediendo con la cifra que se espera, y lo que se irá haciendo con ella.
Archivado en: Asuntos digitales, General, Uncategorized | Etiquetas: digital, how to, Howcast, tutorial, vademécum, video
Hablando con un amigo palestino, luego de no habernos visto por un buen tiempo, me lanzó por Skype un vínculo así, de la nada, totalmente fuera del contexto de la conversación. Cuando lo abrí, el video se titulaba ‘Cómo besar creativamente’. Era un tutorial que explica paso a paso, con herramientas, tips y muy brevemente “how to” dar un beso de un modo… diferente.
Seguí ‘cacharreándole’ al sitio, buscando más videos interesantes, y me envicié. Es un sitio lleno de ‘how to’ lo-que-sea. No sólo los videos son breves, claros e ilustrativos, sino que tienen un breve toque de humor. En una plataforma similar a la de YouTube, pero mejorada, se muestra en la línea de tiempo un punto cada que hay un paso, un tip, y al final del video se da un ‘dato curioso’. Al lado derecho del vídeo se puede ver una versión ‘en diapositivas’ (llamémoslo un storyboard) de la pieza hipermedial.
No encontré ninguna referencia a Howcast en en.Wikipedia, así que supongo que es todavía relativamente nuevo. Mejor les dejo una breve selección de los que me gustaron en mi breve pesquisa, y los invito a que visiten el sitio… hay de todo.
Ah, y como estábamos hablando de proyectos con mi amigo, resulta que va a proponer un par de producciones para Howcast. Cuando sepa algo, haré la bulla.
:: How to solve the most common thanksgiving dinner disasters ::
Archivado en: Colombia, Desarrollo, General | Etiquetas: ciudadana, cultura, humor, Jorge, La W, Melguizo, Montecristo, paisa, raza, Regionalismo
Yo a penas me estoy desatrasando de la realidad política y social de Medellín y Colombia. Por estos días de tedio, revisar las páginas de El Espectador, El Colombiano, El Tiempo, Semana y demás, es el modo que utilizo de matar el tiempo.
Una de las cosas que mayor curiosidad me despertó fue el revuelo local y nacional que dieron las declaraciones de Jorge Melguizo hace unas semanas.
Yo no estoy ni en la ciudad ni en el país, pero es desde hace poco y hasta dentro de poco… no es que esté totalmente salido del contexto (aunque a veces hace falta estarlo, para ver las cosas desde otro punto de vista). Me parece que Melguizo se equivocó al mencionar a Montecristo. Es un ícono, y su memoria debe ser respetada. También creo que la exclusión de esa frase en el himno no tiene sentido… es poesía, es hermoso nuestro himno y refleja la historia de la raza paisa.
Sin embargo, tengo que aceptar que estoy de acuerdo con lo que está detrás de la polémica declaración de Melguizo… nuestra cultura es machista, sexista y burletera. Muchos la defienden tal como es, acudiendo a un regionalismo, en mi concepto, perjudicial. Yo soy paisa también. Orgulloso, también. Pero pienso que el orgullo no nos debe tapar los ojos, y aceptar que en nuestra cultura no todo está bien… que podemos hacer que esa cultura que amamos, tenga una posición más saludable.
Las declaraciones de Melguizo son molestas… a mí me alegra que lo hayan sido, porque así generan en la ciudad una discusión, un “preguntarnos” qué es lo nuestro que está bien y qué no.












